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24 Abr 2019

El frente marítimo de Santander, protagonista del ciclo 'Grandes proyectos urbanísticos'

Notas de prensa

Ayer se desarrolló una nueva sesión del ciclo ‘Grandes proyectos urbanísticos’, puesto en marcha por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Bajo el título ‘La colaboración entre administraciones: Santander y Málaga’, esta jornada se centró en la gran importancia de la colaboración entre administraciones para el desarrollo urbanístico de las ciudades. Como ejemplos, se expusieron las experiencias de Santander y Málaga, ciudades galardonadas con el premio y finalista, respectivamente, en la pasada edición del Premio Ciudad y Territorio Albert Serratosa. El acto contó con la presentación de Juan A. Santamera, presidente del Colegio, y de Pablo Otaola, presidente Ponencia Técnica del Premio Ciudad y Territorio Albert Serratosa 2018.

Juan A. Santamera ha explicado que, desde el Colegio “trabajamos para mostrar la labor realizada por los ingenieros de Caminos en el ámbito de la ciudad y el territorio, que cuenta con ingenieros relevantes como Lucio del Valle, Ildefonso Cerdá, Carlos María de Castro, Pablo Alzola, hasta llegar a la figura de Albert Serratosa, que, fallecido hace algunos años, da nombre a nuestro Premio Ciudad y Territorio”. Además, el presidente recordó que este galardón “pone en valor la faceta urbanística, como un aspecto crucial de la labor multidisciplinar de los ingenieros de Caminos en la sociedad actual, en la que jugamos un papel relevante en sectores estratégicos: el transporte y la movilidad, la adaptación al cambio climático, las nuevas tecnologías y, desde luego, como consecuencia de todo ello, en el desarrollo de las ciudades y del modelo territorial futuro”.

Pablo Otaola, por su parte, fue el encargado de presentar a los ponentes que explicaron “estos dos proyectos urbanísticos ejemplares”: Santander, por un lado, “una ciudad que está viviendo un momento de gran transformación, apostando por ser una smart city de referencia, y que ha realizado una importante recuperación del frente marítimo, con una gran calidad de proyectos arquitectónicos”; y Málaga, por otro lado, “ciudad que ha tenido que reinventarse, realizando una gran apuesta cultural e introduciendo la ciudad en el puerto”.

Para presentar el proyecto de Santander, acudieron su alcaldesa, Gema Igual, y Cristina López, directora de la Autoridad Portuaria de Santander. El proyecto Santander Smartbay Master Plan recibió el premio Ciudad y Territorio Albert Serratosa 2018 por ser un ejemplo de integración de los entornos marítimo y urbano, así como por la alta calidad de su diseño. Este proyecto tiene un carácter patrimonial de indudable importancia, en el que los ingenieros de Caminos han jugado un papel fundamental, en una actuación que ha consistido en la recuperación de la bahía de Santander para usos urbanos, el desarrollo del Centro Botín y la renovación del Dique de Gamazo, como Bien de Interés Cultural.

Gema Igual señaló que “la colaboración entre administraciones es imprescindible, pero la clave del éxito de este proyecto han sido las personas”. En el caso de Santander, “se ha realizado un proyecto global, integrador y transformador para la ciudad. El objetivo era devolver al ciudadano espacios así como recuperar historia y patrimonio. De esta manera, se han abierto oportunidades al desarrollo económico, social y cultural”. Igual ha explicado que la hoja de ruta de este proyecto se ha llevado a cabo de manera progresiva en 5 años con una inversión de más de 90 millones de euros: “El puerto es un motor económico para la ciudad”. Finalmente, afirmó que, “de cara al futuro, quedan más proyectos por realizar”.

Por su parte, Cristina López manifestó que se trata de una “zona de gran valor ambiental y paisajístico, con muy buena calidad de aguas”. Y añadió: “Estas actuaciones se han podido llevar a cabo gracias a un convenio para la regeneración urbanística del frente portuario de Santander suscrito entre Puertos del Estado, la Autoridad Portuaria de Santander, el Ayuntamiento de Santander y el Gobierno de Cantabria y que incluía más de 100.000 m2 de superficie destinada a la interacción del puerto y la ciudad”. La directora de la Autoridad Portuaria quiso dejar patente la sensibilidad del puerto hacia la ciudad, con una serie de actuaciones realizadas: el palacete del embarcadero, el Faro de Cabo Mayor, el archivo y sede de la Fundación Enaire, así como la caseta de bombas del dique de Gamazo. Se refirió también al turismo de cruceros como otro ejemplo de colaboración entre el puerto y la ciudad, con 24 escalas de cruceros en 2019.

En el caso de Málaga, Francisco Javier Pomares, concejal de Ordenación del Territorio, Vivienda, Accesibilidad y Seguridad del Ayuntamiento de Málaga; Carlos Rubio, presidente de la Autoridad Portuaria de Málaga; y José Moyano, director de la Autoridad Portuaria de Málaga, fueron los encargados de exponer el proyecto ‘Puerto de Málaga. Integración Puerto-Ciudad. Muelles 1 y 2’ que resultó finalista en la pasada edición del Premio Ciudad y Territorio Albert Serratosa. Se trata de la completa integración urbana de la zona oriental del recinto portuario, que ha convertido al puerto, en una de las imágenes más importantes de la oferta turística de la capital malagueña. Entre las actuaciones destaca el Palmeral de las Sorpresas y el nuevo Centro Pompidou Málaga, la primera sede fuera de Francia y la segunda tras el centro de Metz.

Francisco Pomares hizo un repaso por el pasado, el presente y el futuro de la planificación en el Puerto de Málaga, “al servicio de la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos”. Afirmoó que “ahora, la relación entre el puerto y la ciudad es buena, pero no siempre ha sido así. Sin embargo, la transformación del puerto no es algo aislado, es necesario repensar la ciudad entera”. También señaló que ha hecho falta una década para llegar hasta dónde está ahora la ciudad: “Málaga vuelve a mirar al mar, no buscábamos obras impresionantes sino que el ciudadano pudiese llegar al puerto. Necesitamos de esa relación ya que el puerto es una parte más de la ciudad. Y ambos han renacido juntos”, concluyó.

Por su parte, José Moyano desgranó la historia del puerto: “el puerto es el origen de la ciudad de Málaga”. Un punto de inflexión fue el año 2000 cuando el puerto pierde su principal tráfico, la importación de petróleo, lo que obligaba a la Autoridad Portuaria a buscar nuevas fuentes de ingresos. Se apostó por atraer nuevos tráficos y fidelizar los existentes. De esta forma, nació el Plan de Ampliación del Puerto de Málaga, que contemplaba: la construcción de un dique de abrigo en Levante de 1.000 metros de longitud, un muelle de 722 m y 16 m de calado, con una superficie emergida de 40 ha, así como dos terminales de cruceros. “Esto suponía una inversión de 150 millones de euros”, explicó. Las actuaciones comenzaron en los muelles 1 y 2, los más próximos al centro de la ciudad: “El nuevo waterfront está conformado por 4.000 metros lineales y 200.000 m2 de nuevos espacios urbanos”.

El presidente de la autoridad portuaria, Carlos Rubio, hizo referencia a la relación entre el puerto y la cuidad, “cada vez más fluida” y ha repasado las actuaciones futuras del puerto que son una dársena de megayates y un hotel de lujo. “Siempre buscamos el equilibrio entre el trabajo del puerto y el normal funcionamiento de la ciudad”, destacó.

 

FUENTE: Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos

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